camporico logo
esenfr

Niños Sobreprotegidos

Proteger a nuestros hijos es algo que llevamos en al ADN y en los primeros años de vida se hace más necesario, pero ¿sabemos cuándo esa protección se nos va de las manos y sobreprotegemos a nuestros hijos?
 
Si hay algo que nos diferencia como especie es la necesidad de un adulto durante años para un correcto desarrollo, de forma que a veces es difícil saber cuándo estamos actuando correctamente y protegiendo o cuando nos estamos extralimitando.
 
Podríamos decir que sobreprotegerlos tampoco es malo, pero estos niños suelen presentar unas características muy marcadas que por desgracia no mejoran con el paso de los años:
 
  • Suelen mostrase inseguros.
  • Suelen ser inseguros.
  • Poca o nula iniciativa.
  • No toleran las frustraciones del día a día.

Sobre protegerlos es un estilo educativo de los padres, que hacen suyas responsabilidades de los hijos, asumiéndolas y resolviéndolas para que el niño no sufra ni se frustre. Algunas características de estos comportamientos son:
  • Satisfacen las necesidades del menor en exceso.
  • Inculcan sus propios miedos en el menor.
  • Prefieren hacer ellos las cosas antes que dejar que lo intente el niño.
  • Resuelven los problemas de los niños en vez de escucharlos y ayudarlos a que los resuelvan por ellos mismos.
 
La línea entre educar y proteger es muy fina de forma que voy a dar algunos consejos para reforzar la autonomía y confianza de los menores:
 
  1. Emociones. Los niños aprenden a base de imitación, como queremos que aprendan a gestionar sus emociones si nosotros no gestionamos bien las nuestras. Un poco de autocrítica puede ayudar.
  2. Fracasar y equivocarse. Todos aprendemos de nuestros fracasos y errores si no les dejamos porque nos adelantamos para que no se equivoquen, realmente no les estamos ayudando.

  1. Frustrase. Es necesario que el niño se frustre y aprenda a regular esas emociones. Los padres podemos ser el mejor contexto para que aprenda esas emociones que tendrá que afrontar en el futuro.
  2. Autonomía, no independencia. Como decíamos la línea es muy fina y si promovemos en exceso la autonomía se puede convertir en independencia.
  3. Aburrimiento. Es una parte de la tolerancia a la frustración y es importante que aprendan a tratar con ellos. En los momentos de aburrimiento es cuando comienza a trabajar la parte más maravillosa de los niños, la imaginación.
  4. Virtudes y defectos. Tu hijo tiene defectos, es lo que tiene que ninguno seamos perfectos. Alaba sus virtudes y las reforzaras, pero no ocultes sus defectos, trabaja sobre ellos para reconducirlos todo lo que se pueda.
  5. Querer es poder. Es una frase nefasta, no se puede hacer de todo y hay cosas que simplemente algunos no podemos hacer. Ponle a tu hijo retos asumibles y que estén a su alcance.
 
Como vemos es mucho lo que podemos hacer por nuestros hijos sin caer en la tentación de la sobre protección.
 
 
 
 

CATEGORÍAS