Mentiras sobre el Azúcar

El consumo de azúcar no pasa por sus mejores momentos, como sociedad, nos vamos convenciendo que hay que limitar la cantidad que tomamos y saber diferenciar entre azúcar añadido e intrínseco.


Vamos a repasar algunas de las mentiras que existen sobre el azúcar, que a base de repetirse parece que son absolutamente ciertas. Si continuas pensando que un terrón de azúcar te da más energía que una naranja, necesitas leer este artículo.


El cerebro necesita azúcar para funcionar.

El cerebro necesita energía y la obtiene de la glucosa, como el resto de células que componen el cuerpo. El cuerpo obtiene la glucosa a partir de muchos alimentos, como carnes, pescados, verduras, legumbres, frutas, pan, etc... Al proceso celular de obtener energía a partir de la glucosa, se denomina glucólisis.


Es cierto, que de algunos alimentos obtenemos glucosa de manera más rápida que de otros. Del azúcar blanco se obtiene muy rápido glucosa, pero de la fruta es igual de rápido y mucho más saludable.


El azúcar moreno es más sano.

Azúcar moreno, panela, miel, sirope de arce, azúcar moscabado, sirope de agave, etc.. Son todos iguales, azúcar. Todos estos productos provienen de la naturaleza, y son naturales, pero eso no los convierte en saludables, ni son mejores que el al azúcar blanco. A nivel nutricional son lo mismo para el cuerpo.


Si nos vamos a su composición, vemos que todos tienen un contenido de sacarosa muy alto y todos rondan el 90%. Algunos como la miel, poseen minerales y otros nutrientes, pero en aportaciones tan mínimas que son irrelevantes.


El azúcar blanco proviene de la caña de azúcar, y ha sufrido un proceso de limpiado y refinado, pero eso no lo convierte en veneno, lo que sí lo hace es el consumo en exceso.


Ninguna variante de azúcar que hemos mencionado, son perjudiciales, las convierte en perjudiciales la cantidad excesiva que tomamos.


Si te gusta el azúcar, tómalo, pero con mucha moderación.


El azúcar activa a los niños.

Este mito proviene de 1922, cuando el pediatra W.R.Shannon observo que los niños privados de azúcar mostraban actitudes menos irritables. Esta teoría la terminó de conjugar el alergólogo Ben Feingold ,50 años después, relacionando consumo puntual de azúcar o aditivos con TDAH.


En el año 1994 y tras innumerables debates sobre el tema, se intentó resolver el asunto tras un riguroso y ambicioso estudio que desmentía este mito. Un año, después se realizó el respaldo de este estudio dando los mismos resultados y lo que prometía acabar con la discusión, solo abrió nuevos debates para los más escépticos y los que vivian de la venta de medicamentos para el TDHA


Hoy día continúan saliendo estudios en esa línea, con los mismos resultados, pero aun así el mito continua estando presente.



El azúcar es necesario para una buena dieta.

El azúcar no deja de ser un ingrediente más que está presente en multitud de alimentos de forma intrínseca, decir que es necesario añadirlo de forma externa, es una mentira.


No existen alimentos imprescindibles, todos se pueden sustituir de una forma u otra.


Este tipo de conceptos, los han puesto de moda empresas de alimentación, que en la elaboración de sus productos necesitan mucho azúcar. Seamos realistas, no hay casos de personas con diabetes tipo II por comer demasiada fruta.


Los azucares de la fruta engorda.

No. La Fructosa de la fruta no se absorbe igual que la sacarosa del azúcar blanco, moreno, panela, miel, etc... Para empezar, en la sacarosa es necesario que la insulina haga de llave hacia la célula y el pico insulínico en sangre es mucho mayor, si a eso le incluimos que la fruta entera esta provista de fibra que produce saciedad, podemos decir que el azúcar de la fruta entera, solo se parece al azúcar añadido.


Por supuesto, los zumos de frutas no sustituyen a la fruta entera.



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