Pautas saludables para niños

Es una  paradoja, vivimos en una época donde la información está más accesible que nunca, pero las mentiras campan  a  sus anchas, donde cada vez nos preocupamos más por la alimentación de nuestros hijos, pero cada vez hay más niños obesos.

 

Las estadísticas nos dicen que nuestros hijos tienen un problema de sobrepeso y observándolos  en la calle y en los parques podemos confirmarlo.

 

Aitor Sánchez y Lucia Martinez son dos de los dietistas nutricionistas más famosos de España y marcan una serie de recomendaciones para intentar llevar una alimentación saludable en  niños.

 



Niños de  0 a  3 años

La lactancia materna es el mejor alimento para los bebes, siempre que sea posible. La leche artificial es la respuesta  a los casos donde la madre no pueda o no quiera alimentar al bebe.


El tiempo  de lactancia es algo muy personal, y dependerá  de la decisión de la madre, pero  cuando él bebe empieza con comida solida se puede ir retirando. Es cierto que en periodos prolongados de lactancia se hace muy raro ver a un niño de 3-4 años aun pidiendo el pecho a la madre.


Los primeros 6 meses recomienda la OMS (Organización  Mundial de la Salud) alimentación  exclusiva de leche, ya sea materna o artificial, después de ese plazo que  puede variar  semanas dependiendo del bebe, podremos introducir ciertos alimentos sólidos que podemos hacer en casa.


Siempre que sea posible, las papillas de frutas mejor hechas en casa que las preparadas.


Sobre las diversas papillas (8 cereales, legumbres, etc...) exponen la misma recomendación,  siempre que  sea  posible mejor las cocinadas en casa. Las papillas industriales, incluso las de  farmacia, suelen hacerse con cereales dextrinados que sin ser malos no son interesantes  nutricionalmente.


La introducción tardía de ciertos nutrientes como el gluten, empieza a descartarse desde muchos ámbitos y se recomienda la introducción temprana de estos, siempre cocinados o adaptados a las necesidades del bebe.


Evitar cualquier producto que se anuncie como “Mi primer… (Galleta, Yogurt,  etc...)” Estos productos están formulados para satisfacer las papilas gustativas de los niños a cambio de exceso de azúcar y grasas poco recomendables. 


Además alteran la percepción del sabor de los niños acostumbrándolos a sabores muy fuertes y dulces, dejando  de lado sabores naturales como la fruta.

Cuanto, que y cuando tiene que comer.

Por suerte los niños vienen con un programa ya instalado llamado apetito. Ellos no quieren  ni hinchase a comer ni pasar hambre, al menos en edades tempranas. Mejor preocuparse de  la calidad de los alimentos que les damos que de la cantidad.


Los bebes se autorregulan muy bien, pero si tenemos dudas lo mejor es visitar al pediatra.


Los niños, como los adultos encuentran alimentos que no les gustan y no tiene que ser un  problema. Si nos encontramos con niños que no les gustan de forma generalizada muchos alimentos, lo ideal es ofrecérselos de formas diferentes.


Un ejemplo seria la zanahoria, a muchos no les gusta cocida, pero cruda y  crujiente la soportan mejor o añadirla a las cremas para que se vaya acostumbrando al sabor. También hay que saber, que los niños pasan por una etapa que rechazan todos los alimentos nuevos, es donde tenemos que armarnos de paciencia para intentar superarlo.


Es normal que un niño no les guste una manzana o una pera  pero es  raro encontrar a alguien  que no les guste ningún tipo de  fruta, eso es sinónimo de rechazo no de gusto.


El plátano les gusta a casi todos los niños, mejor que meriende siempre plátano o la fruta que le guste que cambiarlo por magdalenas o cualquier ultra procesado.


Si no tiene hambre en alguna de las comidas, no le va a pasar nada por no comer, mejor respetar su apetito y ya tendrá hambre en la siguiente comida. Es aquí donde tenemos que ser  fuertes y no premiarlo con algún producto de baja calidad para que coma “algo”


El dinero importa.

Lamentablemente  el poder  adquisitivo de los padres posiblemente determinará los productos  a los que tenga  acceso el niño,  a mayores problemas económicos peores productos comerá ya que son más baratos.


Fruta y verdura fresca de temporada, legumbres como lentejas, garbanzos, frijoles o frutos secos son productos  que suelen estar bien de precio en el mercado, pero estos productos se ven menos en  las familias más desfavorecidas económicamente.


Comer sano no tiene que ser más caro.


Conclusión

Como siempre aconsejamos, ante cualquier duda con la alimentación de tu hijo es aconsejable acudir a tu pediatra.


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