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¿Dejaste el deporte durante la pandemia? RECUPÉRALO

La pandemia ha modificado muchos aspectos de nuestra vida, empezando por nuestra actividad social, hábitos alimenticios y por supuesto los deportivos. Sin querer restarle importancia a muchos de los cambios que hemos vivido, queremos centrarnos en los hábitos de alimentación y deporte.


Dietas

Desde esta página siempre hemos defendido que la dieta no puede ser un cambio temporal para bajar de peso y luego volver a las malas costumbres, eso no funciona y además con cada pérdida de peso y ganancia posterior perdemos algo de salud en el camino.


Una dieta que funciona es aquella que nos hace cambiar los hábitos de alimentación. Esto puede parecer sencillo y de hecho cualquiera puede cambiar y comer sano…durante un tiempo, claro. La estadística nos dice que el 95% de las personas que pierden peso los recuperan en los 10 años siguientes. Sin duda es una cifra demoledora.


Pongamos un ejemplo, quiero quitarme de las cervezas diarias al medio día después del trabajo, aquí en Sevilla es todo un clásico, una costumbre. Pensemos en el esfuerzo que supone dejar de hacer algo que hemos realizado durante años, nos gusta y que la presión social de compañeros y amigos nos incita a volver. Lo que queremos demostrar es lo difícil que es hacer cambios permanentes en nuestros hábitos para que mejore nuestra salud.


En pandemia hemos realizado cambios de costumbres para adaptarnos a “nueva normalidad”, me imagino que muchos odiarán esta frase igual que yo. Estas nuevas costumbres que hemos adoptado, en general han ido en contra de nuestra salud. Hemos bebido más de la cuenta y nos hemos dado esos pequeños caprichos culinarios de forma habitual y por supuesto aún no hemos retomado el deporte, como escuché durante el encierro “Poco bebo para el día que llevo”.


Deporte

En general hemos ganado peso y perdido forma, eso es especialmente notable en la población mayor, han desaparecido de los centros deportivos, ahora, después de la vacunación empiezan a asomar la cabeza en gimnasios y podemos apreciar como se suele decir “el bajón que han pegado”.


Entre la población de mediana edad la situación es diferente, pero no está mucho mejor. Muchos de los usuarios de centros deportivos les está costando volver a introducir la rutina del ejercicio en sus vidas, si a eso le sumamos que nos hemos alimentado peor es el cocktail perfecto para un virus que necesita que nuestras defensas estén en plena forma.

Hay vida después de la pandemia.

Como ya hemos comentado, todo es cuestión de hacer cambio de hábitos y para que estos funcionen y sean duraderos en el tiempo, es mejor hacerlos poco a poco.


Comencemos con el deporte, tenemos que buscar de nuevo nuestro tiempo personal para volver a practicar ese deporte que nos gusta. No somos deportistas profesionales y no podemos recuperar la forma en cuestión de una par de semanas, tómatelo con calma pero vuelve, es mejor hacer poco todos los días que pegarnos un atracón el fin de semana, básicamente porque crearemos de nuevo el hábito deportivo diario y lo planificaremos entre nuestras rutinas semanales.


La intensidad va a depender de tu edad y estado de forma, pero plantéate pequeños incrementos semanales y no diarios, con eso evitaremos lesiones y tener que volver a empezar.


Si consigues un compañero de entrenamiento es ideal, mutuamente os motiváis y la presión de no dejarlo solo, hace que los días con menos ganas se convierta igualmente en día de entrenamiento.


Sobre la dieta, la recomendación para qué aguante en el tiempo es muy similar al deporte, tiene que hacerse poco a poco y afrontar mes a mes algún cambio en nuestra dieta para que no se nos haga insufrible. Las metas a corto plazo no suelen funcionar y no son realistas en casi ningún caso.


Piensa que estos cambios son para el resto de la vida y no podemos suprimir todo lo que nos gusta, en algunos casos solo hay que bajar la frecuencia. A todos nos gusta alguna comida especialmente grasa o sabrosa como pizza, hamburguesas, abundantes raciones de carne roja, etc… No las suprimas por que no va a funcionar, pero dilátalas en tiempo todo lo que puedas y por supuesto no lo hagas todo el primer día.


Los caprichos hay que dárselos y no sentirse mal por ello, si una noche salimos, ahora que se puede, disfruta y no pienses en ello, mañana a seguir comiendo sano y listo.


El alcohol es caso y aparte sobre todo en España, somos grandes consumidores de vino y cerveza. No hay que dejar de beber, pero si ser consciente de todo lo que bebemos y de la frecuencia con que lo hacemos, vamos a intentar rebajar algún botellín y pedir alguna copa de menos.


El alcohol no es sano en ningún tipo de cantidad, que no te engañen, pero está muy rico y socialmente hay mucha presión para consumir cuando salimos, simplemente intentemos rebajar las cantidades.


Piensa que en todos los alimentos podemos ver los valores nutricionales que nos metemos en el cuerpo, excepto en el alcohol, no veras cantidades de azucares, grasas saturadas o proteínas de un botellín, si los viésemos quizás beberíamos algo menos.


Conclusión

El organismo es muy agradecido y a poco que hagamos algo de deporte regular y comencemos a cambiar algunos alimentos por otros más saludables lo notaremos. Al principio quizás no notemos que perdemos peso, pero el cambio metabólico ya está ahí, comenzaremos a sentir más energía y esos dolores habituales, empezarán a remitir y un día no muy lejano nos daremos cuenta que ya no están.


Como siempre hacemos, recomendamos iniciar estos cambios de mano de un nutricionista que nos ayude o de un entrenador personal que nos guie en el inicio y por supuesto ignorar todo lo que nos ofrezca resultados inmediatos.

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