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Gluten y Celiaquía

En los últimos años se viene observando un vertiginoso aumento en las publicaciones, tanto científicas como no científicas, centradas en el gluten y su relación con determinadas entidades patológicas. En esta primera entrada nos proponemos hacer un breve resumen de los trastornos asociados al gluten y de las diferencias que existen entre los mismos.

 

Los primero sería empezar por decir qué es el gluten. Siendo algo técnicos diremos que el gluten es “una fracción proteica del trigo, el centeno, la cebada, la avena o cualquiera de sus variedades o híbridos (espelta, escanda, kamut…), que algunas personas no toleran y que es insoluble en agua. Aunque nos centremos en alimentos no podemos dejar de mencionar que existe ciertos productos de uso cotidiano, como pintalabios o pastas de dientes, pueden contener gluten al igual que algunos fármacos que usan el almidón de trigo como excipiente en la fabricación decomprimidos y cápsulas. Con lo cual el asunto es algo más complejo de lo que puede parecer a simple vista.

 

 

Con respectos a las patologías asociadas al gluten distinguimos entre:

  • Celiaquía.
  • Alergia al gluten.
  • Intolerancia al gluten.
  • Sensibilidad al gluten no celíaca.

 

La celiaquía es una enfermedad autoinmune, es decir, que nuestro sistema inmune, que nos defiende de las enfermedades e infecciones, ataca a nuestro propio cuerpo por error, en este caso a las células intestinales, como si se tratara de un agente invasor, lo que origina un estado de inflamación crónica en el intestino delgado. Pero, a diferencias de otras enfermedades autoinmunes como lupus o diabetes tipo 1, conocemos el agente desencadenante de la celiaquía: el gluten.

 

Aunque en este punto hay que decir que investigaciones más recientes han puesto de manifiesto que otras fracciones proteicas del trigo no pertenecientes a la fracción gluten causa inmunoreactividad, con lo cual, ya no deberíamos hablar sólo de gluten sino del trigo y demás cereales asociados en su conjunto. Debe quedar claro que esto no le pasará a todo el mundo, tiene que existir predisposición genética y por eso se hará una prueba para detectar haplotipos HLA-DQ2 y/o HLA-DQ8, más otras pruebas de cribado que permitan determinar con exactitud si existe o no enfermedad celíaca o nos encontramos ante otra enfermedad. 

 

Una dificultad añadida que tiene la celiaquía es que puede manifestarse a cualquier edad, desde la niñez a la tercera edad, aunque es mucho más frecuente en niños, y suele ser más prevalente en mujeres que en hombres en una proporción 2:1. El celíaco manifiesta síntomas tanto digestivos (fatiga, diarrea, dolor abdominal) como extradigestivos (con una variedad que vas desde dolor de cabeza, cansancio, dolor óseo y articular hasta afecciones de la piel o comportamentales como la depresión) o incluso puede ser asintomático con lo cual hace muy difícil el diagnóstico de la enfermedad celíaca y que a veces puede ser confundida con otras entidades como el síndrome de intestino irritable con el que comparte bastantes similitudes y a la que está asociada en algunos casos. Por poner un ejemplo de esto la mitad de los pacientes celíacos diagnosticados en la edad adulta no presentan síntomas digestivos de relevancia.

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE LA EFERMEDAD CELÍACA

FUENTE: Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten - Comunidad de Madrid

 

La intolerancia al gluten y alergia al gluten nos vienen a indicar dos entidades que aunque puedan parecerse y compartir cierta sintomatología son diferentes en su forma de actuar. Una intolerancia al gluten es una reacción adversa al comer ese alimento que no genera una respuesta del sistema inmune aunque origina síntomas, tanto intestinales como extraintestinales, que pueden durar horas o días después de la ingesta de una forma dosis dependiente (la cantidad ingerida determina la intensidad de los síntomas) y suele tardar un tiempo, normalmente horas, en manifestarse. La alergia al gluten, a diferencia de la intolerancia, genera una respuesta del sistema inmune, los síntomas suelen durar menos tiempos aunque se pueden sentir de forma casi inmediata (minutos después de comer) y pequeñas cantidades pueden ocasionar sintomatología de consideración.


La sensibilidad al gluten no celíaca es una entidad emergente caracterizada por síntomas digestivos y extradigestivos dependientes del gluten en pacientes con pruebas de enfermedad celíaca negativas y, por lo tanto, no considerados celíacos ni tampoco alérgicos o intolerantes al gluten. Aunque en los últimos años está alcanzando una relevancia clínica creciente se trata de un trastorno de reciente descripción, con factores etiopatogénicos y fisiopatológicos escasamente conocidos y por tanto de muy difícil diagnóstico. A esto habría que sumar el autodiagnóstico ejercido por algunas personas que deciden por cuenta propia, debido a lo que leen o escuchan, que el gluten es la causa de su malestar dificultando la labor sanitaria y un diagnóstico eficaz de ésta o cualquier otra patología asociada o no.

 

En modo alguno este pequeño texto intentar superar un diagnóstico o criterio médico sólo aportar información sobre una serie de trastornos que tienen como denominador común el gluten. En caso de duda le aconsejamos acudir a su médico.


Bibliografía:
- Sensibilidad al gluten no celíaca y enfermedades reumatológicas (Isasi, Tejerina y Morán, 2015) 
- Enfermedad celíaca (Coronel, Espín y Guisado, 2015)
- Enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten no celíaca, libro de los editores Luis Rodrigo y Amado Salvador Peña (2013) de libre descarga en: http://omniascience.com/monographs/index.php/monograficos/issue/view/7 

 

 

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